Desde que el hombre tiene la capacidad de pensar y razonar, se ha visto en la necesidad de generar economía. La posesión de diferentes bienes y el nacimiento del trueque dieron origen al mercado y este ha perdurado hasta el día de hoy. Actualmente hay diferentes mercados: el mercado de los bienes, el mercado de los servicios, el mercado de los productos tangibles, el mercado de los productos intangibles, el mercado de las divisas; en fin, existe un sin número de mercados que le permiten a las personas gastar su dinero ya sea de buena o de mala manera. Se ha llegado a un punto en el que el consumismo y la ansiedad de tener siempre algo mejor están dominando al ser humano y están acabando con su capacidad de razonar con respecto hasta qué punto llegar en cuanto a qué cantidad de dinero se gasta. Pero yendo más a fondo, es pertinente analizar los problemas sociales actuales desde el punto de vista económico y, por eso, se desarrollará este texto en tres pilares fundamentales de la economía actual: el capitalismo, la globalización y el sistema financiero.
¿Te has preguntado las razones por las cuales los ricos cada vez son más ricos y los pobres cada vez son más pobres? El capitalismo se basa en el capital como herramienta de producción, ya sea de bienes y/o servicios. Normalmente esa producción se transforma en dinero. Resulta que hay un dicho muy conocido que relata lo siguiente: si se quitara toda la riqueza a los ricos y se repartiera nuevamente toda esa riqueza en partes iguales en toda la humanidad, al cabo de un tiempo, quienes eran ricos antes de la repartición nuevamente serían ricos y quienes eran pobres antes de la repartición nuevamente serían pobres. Lo anterior, la verdad, no es solamente un dicho. Es una realidad: las personas que actualmente tienen riqueza son capaces de generar más riqueza con su capital y es porque tienen esa mentalidad de abundancia que los hace, sin lugar a dudas, conseguir más y más a pesar de los inconvenientes y/o las dificultades. Ellos tienen esa “chispa” de ver oportunidades donde la mayoría de las personas ven problemas. Por todo lo anterior, no se hace raro que tan solo el 5% de la población mundial posee el 95% de la riqueza mundial, así como el 1% de la población posee el 66% de la riqueza y, ¿el resto? Tristemente se reparten lo que sobra de la torta. Es por eso que hay tanta pobreza y ¡ojo!, el panorama tiende a empeorar porque está demostrado que estas personas saben exactamente lo que hay que hacer para quedarse con más porcentaje de la torta. Los ricos ahorran, los pobres gastan. Los ricos invierten, los pobres gastan. Los ricos ponen su dinero a generar más dinero; los pobres, simplemente gastan y, peor aún, se endeudan con los ricos, lo cual los hace más pobres. Todo lo anterior termina en un problema social porque: los pobres no tienen dinero para costear su estilo de vida, no tienen dinero para tener una buena salud, no tienen dinero para tener una buena vida, dejan de trabajar para vivir y terminan viviendo para trabajar. Muchos deciden no trabajar y se dedican a quitarle a otros lo que han conseguido con sacrificio. Otros se dedican a protestar eternamente y se ponen en contra del gobierno. Otros se echan a la pena y se mueren en vida. Es una terrible situación. ¿Hasta cuándo? Difícil pregunta. Amanecerá y veremos.
La globalización también beneficia a estas personas capitalistas porque ponen sus productos y/o servicios a circular por todo el mundo. Más y más personas hoy en día compran a través de la red. Se gastan su dinero comprando cosas que, tal vez, no son necesarias pero, aún así, lo hacen porque se sienten a gusto y les genera una felicidad momentánea y efímera. Si tienes un negocio globalizado, eres un privilegiado y, más aún, si tu producto y/o servicio es bueno, lo comprarán muchas personas y tus ingresos aumentarán. Pero, si no abres tu mente, si no piensas en grande, si te quedas en un mercado local y, peor aún, si tu negocio no evoluciona con la tecnología, estás condenado a la extinción y al fracaso financiero. De igual manera pasa con el empleo: hoy en día hay menos posibilidades de empleo ya que, debido al gran desarrollo tecnológico de los últimos 30 a 40 años, muchas actividades productivas se han automatizado, lo cual ha disminuido la necesidad de mano de obra. Últimamente se ha generado una alta oferta de empleo en cuanto actividades que tienen que ver con la tecnología, la informática y afines porque son actividades que van de la mano con el desarrollo. Lo triste es que no hay la demanda suficiente de personas para desempeñar dichas actividades. ¿Las razones? Tal vez no son actividades que llaman mucho la atención o tienen algún grado de dificultad diferente a otros artes más comunes. Nuevamente, amanecerá y veremos.
El sistema financiero actual es completamente capitalista porque está diseñado para que los ricos cada vez sean más ricos y los pobres cada vez sean más pobres. Pero lo triste de la afirmación anterior es que el sistema financiero está sostenido por un sistema educativo paupérrimo, diseñado obviamente por el capitalismo, el cual no enseña a la sociedad a ser rica. Lo anterior es algo lógico: una sociedad rica es una sociedad inmanejable. El dinero de alguno u otra manera genera poder y el poder no se puede repartir en tantas personas. Por eso es necesario, para el sistema capitalista, que sean unos pocos quienes tengan la riqueza. En los colegios y en las universidades no enseñan educación financiera; ¿eso qué es y cómo se come? ¡Eso no existe! ¿Perdón? ¡Sí existe! Es la verdadera educación, la que enseña a manejar el dinero, la que enseña a tener mentalidad de riqueza, mentalidad de abundancia, mentalidad de ahorro, mentalidad de inversión. Es la que enseña a generar ingresos pasivos. Es la que enseña a diferenciar la deuda buena de la deuda mala. Es la que enseña a lograr la tan anhelada libertad financiera; ¿cómo? ¿eso existe? ¡Sí, existe! Y es la solución a todos los problemas sociales de la actualidad. “Se necesita dinero para hacer más dinero pero, no tiene que ser el tuyo”.